Trenes, vuelos y transbordadores se cancelaron el domingo en medio de advertencias por mal tiempo en Gran Bretaña y el norte de Europa por una tormenta que golpeaba la región con vientos con fuerza de huracán.

Se esperaba que la tormenta Ciara, bautizada por la agencia meteorológica británica Met Office, llevara aguaceros y vientos de hasta 145 kilómetros (90 millas) por hora.

La agencia emitió 123 avisos y 159 alertas por posibles inundaciones. En Capel Curig, Gales, se registraron ráfagas de 138 kilómetros (86 millas) por hora.

Al menos 10 compañí­as ferroviarias británicas enviaron avisos recomendando evitar los desplazamientos y casi 20 advirtieron a los pasajeros sobre demoras debido a los fuertes vientos, que se esperaba dañaran cables eléctricos y llenaran las ví­as de ramas rotas y otros desperdicios.

El aeropuerto londinense de Heathrow y varias aerolí­neas decidieron consolidar vuelos el domingo para reducir el número de cancelaciones por los vendavales. British Airways ofreció la opción de reservar nuevos vuelos a clientes de trayectos nacionales y europeos desde los aeropuertos de Heathrow, Gatwick y London City. Virgin Airlines canceló algunos vuelos.

Se restringió el tráfico en el puente Humber, cerca de Hull, en el norte de Inglaterra, debido al viento, vetando el acceso a camiones altos y caravanas.