«El vehículo fue utilizado como un arma y un medio para llegar a este homicidio». Así dijo ayer la Fiscalía General de la República (FGR) antes de comenzar la audiencia inicial ante el Juzgado Décimo Cuarto de Paz de San Salvador contra Irvin Batres Ávalos, acusado de los delitos de homicidio agravado e intento de homicidio. Batres fue enviado ayer a prisión provisional; el caso pasó a manos del Juzgado Sexto de Instrucción de San Salvador.

La fiscalía acusaba a Batres de embestir con el carro a Eduardo Adolfo Miranda Gaitán y a otras dos personas identificadas en el proceso como Claudia y Luis.

El juez, sin embargo, decidió exonerar al imputado por el intento de homicidio de Claudia, pues la FGR dijo que solo tenía lesiones psicológicas, por lo que el juez aconsejó a la fiscalía presentarla como un testigo.

Claudia y Luis, pareja que se encarga de vender dulces en el transporte colectivo, estaban bebiendo en un bar en las cercanías del parque San José, en el municipio de San Salvador, en compañía de su amigo Eduardo, cuando Batres se les acercó y les pidió licor, relató el juzgador en la audiencia inicial.

Las víctimas le negaron la bebida y Batres se acercó a Claudia, intentó tocarla y la agredió. Fue entonces cuando los cuatro pelearon. Luego las víctimas se fueron del lugar y caminaron hasta el redondel El Torogoz, donde fueron arrolladas por Batres, prosiguió el juzgador. «(Batres) pierde la compostura y decide voluntaria y dolosamente arrojar su vehículo contra ellos», dijo el fiscal.

El abogado defensor de Batres Ávalos, Armando Chávez, dijo que el imputado no atropelló de manera intencional a las víctimas.

El caso continuará en la etapa de instrucción, por lo que la FGR tiene tres meses para obtener más pruebas.